miércoles, 16 de diciembre de 2009

Navidad después de la tormenta

Los estragos de las inundaciones aún están presentes

La familia Montoto se quedó sin hogar ni pertenencias. Hoy miran lo que quedó atrás, y esperan que en el 2010 sus condiciones de vida mejoren.


12/17/2009

"Ya no saques nada; lo único que vamos a sacar es fuerzas para salir adelante". Eso es lo que Gloria Montoto recordó haberle dicho a su esposo, Julio, mientras su casa móvil se inundaba el pasado mes de septiembre.

Como muchos otros, los Montoto, quienes llevaban 15 años en el país, perdieron su vivienda rodante y todas sus pertenencias en lo que se considera la peor inundación que ha tenido el estado en los últimos 100 años.

Miguel Martinez/MH
» Nostalgia. Gloria Montoto y su hijo Max visitaron lo que fue su hogar en la comunidad Countryside Village antes de las inundaciones de septiembre.

La experiencia sigue viva en los recuerdos de esta familia mexicana. Y aunque se acerca la Navidad, Gloria aseguró que, a diferencia de otros años, el espíritu de las celebraciones no los conmueve.

Gloria ya preparó a sus hijos para no recibir obsequios en estas fiestas. "Esta Navidad no vamos a comprarles nada. Háganse a la idea de que estamos ahorita dando gracias a Dios porque tenemos un techo donde vivir", le dijo Gloria a sus hijos Jeff, de 10 años, y Max, de siete.

El 21 de septiembre, la familia se despertó como cualquier otra mañana. Los padres planeaban llevar a los niños a la escuela bajo una lluvia torrencial cuando se enteraron que las clases habían sido supendidas por lluvia.

A las ocho de la mañana, el agua que se acumulaba estaba lejos del "trailer" donde vivía la familia, en la comunidad Countryside Village de Lawrenceville. Pero, una hora después, ya había subido el nivel del agua, de acuerdo con Gloria, "cerca de dos pies".

En ese momento, la familia trató de salir, pero a las 11 de la mañana ya no se podía caminar en el área. De acuerdo con Gloria, "el agua les llegaba a la cabeza y muchos residentes no sabían nadar".

Rescatar lo posible

"A partir de dos horas todo cambió: nuestra vida; nuestro rumbo", explicó Gloria, llorando, al recordar la experiencia.

Ella contó que, según subían los niveles del agua, aumentaba la desesperación de los residentes que intentaban salvar lo que podían. "Yo veía que la gente en ese instante empezaba a desesperarse, la gente empezaba a llorar y empezaba a gritar", relató Gloria.

Cuando se dieron cuenta de que eran pocos los objetos que se podían salvar, ya que las viviendas estaban totalmente inundadas, comenzaron a ayudar a los vecinos con mayor necesidad: los niños, los ancianos y aquellos que no sabían nadar.

Entre esos residentes había una embarazada y sus pequeños, a quienes socorrieron. "Tratamos de ayudarle con lo poco que ella estaba sacando y lo mío lo abandonamos; lo mío se perdió", relató.

La inundación dejó a varias familias de Countryside Village sin un techo aunque, afortunadamente, no hubo pérdidas humanas que lamentar.

Los residentes tuvieron que irse del lugar ya que sus casas quedaron en condiciones inhóspitas. Con su seguro, los Montoto liquidaron la deuda de 23 mil dólares para cubrir el costo de la casa móvil. Durante dos meses pernoctaron en diferentes residencias de familiares y amigos que les ofrecieron alojamiento.

Gloria y su familia, así como algunos residentes de su comunidad, recibieron ayuda económica de la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA, por sus siglas en inglés). Hace unas semanas se mudaron a un apartamento cuya renta fue subsidiada por esta agencia.

Cerca de 28,795 víctimas del desastre solicitaron servicios a la agencia y más de 54 millones de dólares han sido destinados a los sobrevivientes, aseguró Jim Homstad, vocero de FEMA en Georgia.

El funcionario no precisó cuántas casas fueron afectadas o destruidas pero aseguró que la agencia continúa el proceso de investigación y que la recontrucción está en una etapa inicial.

Después de la tormenta

Gloria relata que la inundación dejó tal impacto en ella que cuando comienza a llover ella revive la experiencia. "Hay un temor dentro de mí cuando yo veo mucha lluvia le digo a mi esposo: 'se va a inundar', y me dice no puede inundarse, ahora estamos en otro lugar", dijo.

Y las secuelas también quedaron en sus familiares. De acuerdo con Gloria, su esposo, quien trabaja en la construcción, está afectado emocionalmente por la catástrofe y la falta de empleo en su rubro. El hijo mayor de la pareja bajó sus calificaciones y ha perdido el interés en sus clases. Los niños extrañan el espacio donde se divertían y a sus amigos de la otra comunidad.

Sin embargo, la experiencia también les enseñó varias lecciones importantes.

Ellos jamás imaginaron que una emergencia como esta les cambiaría el rumbo y pondría su vida y la de sus hijos en riesgo. Por ello, de acuerdo con la madre, hoy valoran más la vida.

"Uno nunca toma en serio el dolor de otra persona y cuando uno lo vive, dice. 'ahora sé lo que es pasar por una situación así', y duele mucho, pero bendito sea Dios estamos con vida y tratando de sobrevivir con lo que nos quedó", dijo la mujer.

La madre interpreta la tragedia por medio de su fe cristiana.

"Después de la tormenta debe venir la tranquilidad y para el próximo año Gloria dice ponerse "en las manos de Dios".

"Yo sé que este 2010 nuestras vidas tienen que mejorar, tienen que cambiar, tomar rumbos diferentes", dijo. "Sabiendo que hay un Dios por delante tenemos que amarnos y vivir cada día como si fuera el último de nuestras vidas".

¡A tender la mano!

No se quede de brazos cruzados. Usted puede ayudar a familias como a los Montoto de forma sencilla:

» Done ropa, muebles o electrodomésticos a organizaciones como United Way o Salvation Army o al Atlanta Furniture Bank.

» La Asociación Latinoamericana también recibe donaciones de ropa y comida.

» United Way y la Cruz Roja aceptan donaciones en efectivo para cubrir necesidades específicas de sus clientes.

» Además, todas estas organizaciones ofrecen la oportunidad de trabajar como voluntario para ayudar a quienes enfrentan alguna necesidad.

En Cifras

10 personas murieron en las inundaciones que ocurrieron en Georgia en septiembre

20 mil viviendas y edificios sufrieron daños graves

Más de 500 millones de dólares en pérdidas ocasionaron las inundaciones

17 condados fueron declarados zona de desastre

54.7 millones de dólares fueron destinados para ayudar a los sobrevivientes

3,600 familias recibieron ayuda para pagar la renta

Fuente: Agencia Federal para el Manejo de Emergencias y

Oficina del Comisionado de Seguros de Georgia.

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